lunes, 27 de diciembre de 2010

La mano ajena. Música y Teatro a la chilena

La Mano Ajena abre su señal clandestina
Todo es cancha


Aquí comienza un nuevo episodio para el grupo que echó a correr en Chile la música de metales histéricos, clarinetes y violines llamada klezmer. En un mismo concierto de La Mano Ajena en el medio de la platea puede haber muchos jóvenes universitarios, pero bajo el escenario con las canciones flipan niños en peligro de ser aplastados y al fondo octogenarios con su copa en mano. "En un momento nos dimos cuenta de lo transversales que podíamos ser. En todos lados se cuecen habas", dicen, a días de lanzar en Matucana 100 el disco Radio galena, una colección de antigüedades de esta ciudad provinciana o de cualquiera otra que se le parezca: "Es una radio amiga que tiene publicidad de la vulcanización del barrio y no de la multinacional".

Iñigo Díaz |


Una de las acepciones con que se entiende el concepto de "la mano ajena", proviene del coa carcelario. Es tan sorprendente como ingenioso, pero también puede resultar siniestro. Averiguar de qué trata es una tarea para la casa para quien lea este texto. "Tiene que ver con una técnica de autosatisfacción sexual", sale al paso Fernanda Carrasco, la actriz de teatro que canta en La Mano Ajena, o la cantante de pop chileno que además monta pequeñas narraciones teatrales con la banda en vivo.

Pero hay más manos ajenas. Y tal vez la que mejor describe la esencia de este grupo que nació del teatro popular, circense, callejero y colorido es la del "síndrome de la mano ajena". "Es una mano que cobra vida propia, que se manda sola", dice Fernanda. "Pero siempre hay explicaciones más elegantes", agrega su compañero de banda, de escuela de teatro y de las compañías La Fiambre, Los Mendicantes y La Rueda Coja, el baterista Álvaro Sáez.

–Depende de la línea editorial del medio. Nosotros no tenemos ninguna vergüenza en asumirnos como cleptómanos musicales. Somos lanzas internacionales. Podemos decir que somos inmigrantes, entonces todo nos llega, lo filtramos y lo reinterpretamos. Eso es lo rico de hacer música chilena. Entonces no tenemos problema en decir que ni siquiera somos músicos cien por ciento.

–¿Eso aunque cualquiera que escuche a La Mano Ajena pueda decir "esto no suena a música chilena"?
Fernanda:
Nosotros llegamos a la conclusión de que éramos más latinoamericanos y más chilenos que nada cuando tuvimos que tocar en Europa en 2006. Tocamos donde supuestamente está la música a la que nosotros aludimos (folclor europeo del este), y los propios europeos nos decían que traíamos un pedazo de Latinoamérica. El olor, el sabor y el espíritu. Veíamos a los daneses haciendo cosas que son extracotidianas para ellos: sacar las sillas y bailar.





Y es una de las características que La Mano Ajena ha impuesto en su modus operandi altamente energético y festivo. Sus conciertos podrían funcionar perfecto en cumpleaños de niños. "O en cumpleaños de monos", dice Fernanda. "Los niños son los más enamorados de la banda. Y el amor es mutuo. Ellos son los que empiezan con los saltos y los bailes antes que nadie", agrega Álvaro.

Están acostumbrados a mantener el espectáculo vivo. Sus músicos provienen de compañías de teatro. Todos, salvo el clarinetista Joel Viera, que estudió arte, pero tiene un vínculo con el teatro a través de la obra "El húsar de la muerte", de La Patogallina, donde trabajó en el soporte. El resto tiene una formación escénica en escuelas y compañías diversas que han definido gran parte del estilo performativo de la banda. En la fotografía principal: Cristián Aqueveque (bajo, contrabajo y tuba), Rodrigo Latorre (guitarra, flautín, saxofones, teclados, theremin y dirección, debajo de sombrero y lentes), Danka Villanueva (violín y marimba), Fernanda Carrasco (voz, melódica y kazoo), Álvaro Sáez (batería), Gabriel Moyla (acordeón y saxofón) y Joel Viera (clarinete).

La Mano Ajena es como una pequeña compañía de teatro.
Sáez:
Pero ojo, que no hacemos un espectáculo de teatro. Hacemos un espectáculo de música. Claramente tenemos raíces en el teatro callejero y el circo teatro.
Fernanda: De hecho La Mano Ajena nació en una convención de circo y de teatro circense en Pirque en el 2002.
Sáez: El Teatro del Silencio de Mauricio Celedón y el Teatro Circo Imaginario de Andrés del Bosque han sido las compañías de teatro vinculadas a La Mano Ajena. De esta línea venimos nosotros.
Fernanda: El director de La Mano Ajena, Rodrigo Latorre, fue músico del Teatro del Silencio. Estuvo en las obras "Tacataca mon amour", "Malasangre", "Nanaki". Y de ahí sale también el origen musical de la banda.
Sáez: Porque él estuvo con esa compañía girando por Europa y su encuentro con las tubas y los trombones y la música klezmer fue ahí. En un festival de teatro en Avignon en Francia, que es muy importante, la población se multiplica por cuatro. Una noche Rodrigo Latorre vio que mucha gente estaba tratando de entrar a un bar, y de repente salen de ahí unos viejos con las trompetas amarradas con elásticos y huinchas y tocando unas fanfarrias. Se metieron a otro bar, lo dejaron seco, sin copete, y luego entraron a otro y después a otro más.
Fernanda: Fue un shock emocional para Latorre. Él vio esta locura y se adhirió altiro con Jorge Martínez, el director musical del Teatro del Silencio (ver recuadro), y con el actor Tomeu Gomila. Ellos empezaron a experimentar con música tradicional del klezmer.





–¿Es klezmer o música gitana la que reproducen?
Sáez:
Se mezclan, se cruzan. Los músicos klezmer y los gitanos fueron siempre músicos pobres, gente trashumante que vivía de lo que le daban de comer mientras tocaba. En las barriadas se juntan entre ellos. Se fueron influenciando: klezmer y romá. El camino de los gitanos es bellísimo. Parte en el norte de la India con Santa Sara, que en el fondo, es Kali. Llegan hasta España y Francia. Y van dejando sus cosas. Django Reinhardt, por ejemplo, y el jazz francés. Y la música klezmer es la música de nupcias judías, de celebración. Lo que une a estas dos culturas, todo es en torno a la música: fiesta y pena.
Fernanda: El disco Bodas y funerales de Goran Bregovic resume todo.

–Entonces está el klezmer y la música romá europeas, están las referencias de Goran Bregovic y Emir Kusturica. ¿Qué pasa con la música yiddish neoyorquina? ¿Con los clarinetistas Naftule Brandwein o Dave Tarras, hasta llegar a John Zorn? ¿La integran también?
Sáez:
Por supuesto que todos nos gusta la vanguardia neoyorquina. Desde Coltrane a Sonic Youth. Mr. Bungle nos marcó a todos. Y los judíos están metidos en todas las músicas. El jazz es la comunión del ragtime y la música que traían los inmigrantes judíos. Se mezclan y se forma el jazz. Ahí está Gershwin. ¿Cómo haces un single que se venda? Toca la música de tus raíces, bien lloroncita, pero con el ritmo de los negros. Obviamente en La Mano Ajena están presentes los lados europeo y neoyorquino, con las peladas de cable free jazz.





–La fusión de músicas distintas es lo habitual en Chile. Casi es más vanguardista ir a la raíz directamente.
Sáez:
Eso es muy cierto. Pero quiero explicar una cosa primero: la cultura romá que está en Chile no es la cultura flamenca ni mora. Los gitanos que llevan casi cien años viviendo aquí son los de Europa del Este, los Nicolic o los California. Y apuntando a nuestro disco Radio galena, sí podemos decir que nos interesa ir hacia atrás y tratamos de encontrar la música que se escuchaba hace cincuenta años en Chile.
Fernanda: La radio galena, hecha con piedra galena, eran las radios que se construían en el campo, cuando no había acceso masivo a la tecnología y que agarraban señales aleatorias.
Sáez: Hay una frase que para nosotros es la premisa del disco Radio galena: "una bala perdida en la sincronía de los tiempos...".

–¿Y La Mano Ajena está sonando en radios?
Sáez:
Mi familia es de Concepción. Ellos me cuentan que en la Radio Bío-Bío nos tocan todos los días. Pero es cómico, porque tocan el primer single, "Aves errantes" (del disco La Mano Ajena, 2005). Ni siquiera se meten con las canciones más conocidas como "Wewo" o "Favella".
Fernanda: En Temuco mi mamá también la escucha. Y siempre al mediodía. Pero hay un montón de radios que son amigas. La Nuevo Mundo. De repente en la Futuro o la Rock & Pop. No creo que estemos considerados para estar en parrillas programáticas, pero sí hay inquietud de varios disc-jockeys.
Sáez: Es mucho más fácil que en estas radios hablen de La Mano Ajena a que la toquen.

–Son un grupo mucho más de escenario y con el show vivo.
Fernanda:
Claro. De hecho al grabar un disco como Radio galena estamos dando una opinión de lo que nos interesa y de lo que no nos interesa hacer. No construimos un disco con singles. No lo hacemos pensando en el hit del verano que viene. Esta música es una forma de entender lo que somos. Es una postura de la vida. Lo que puede tener de contestatario Radio galena parte desde ahí mismo: "la bala perdida" (risas).





La banda se prepara para la serie de lanzamientos del nuevo álbum. Las fechas ya están definidas. El próximo 18 de junio llegan al gran teatro de Matucana 100. Luego van al Teatro Concepción (5 de julio) y al Teatro Municipal de Viña (2 de agosto). Radio galena tiene además un elemento innovador. El sello Oveja Negra lanzó un tiraje de ejemplares de lujo, que son realmente de lujo, con un empaque del diseñador Claudio Botarro, que parecen inspirados en la estética sepia de las revistas Zig-Zag y Ecrán, y cuyo precio será diez mil pesos. Pero además Radio galena cuenta con un stock de discos de batalla que se venderán en los conciertos a precios populares de dos mil pesos.

–La primera canción del disco se llama "Declaración de principios" y ahí lo explicamos a nuestra manera. Los que bajan música, los usuarios, no son los que tienen que pagar. Los que tienen que pagar son los que dan el servicio, las multinacionales, las telefónicas. Es mentira que uno baja música gratis si igual te llega una cuenta a fin de mes. Los que están ganando plata, que la repartan justamente entre los músicos –dice Álvaro Sáez.





–El disco es un programa radial. Hay un itinerario de continuidad en Radio galena. cortinas musicales, locuciones, canciones y música instrumental.
Fernanda:
Rodrigo Latorre ideó todo ese guión. Grabamos las voces de gente especialista en radio, locutores con mucha historia, como la señora Alodia Corral, histórica de Radio Caracol y ahora en Radio Portales. Esa es una voz que seguro tú tienes en el subconsciente. Además están Gustavo Sáez (padre de Álvaro), que es locutor radial del sur, periodista y actor, y César Abu-Eid, que hace la voz de Palestina, un gran locutor de radio Nuevo Mundo.

–La radio chilena de la época de los auditorios y las orquestas en vivo.
Sáez:
Nos fuimos hacia atrás en el tiempo muy decididos. Queríamos hacer una radio de otra época, sin locutores que son expertos en hablar cinco mil palabras en un minuto, porque es lo que piden estos tiempos.
Fernanda: Ésa es la subversión de Radio galena también.
Sáez: La primera transgresión es una transgresión personal, porque es un disco súper largo. Te tienes que dar el tiempo de escucharlo. No lo puedes poner como música de fondo. Y hoy día no hay tiempo para nada. 





–También hay música como la de la serie infantil "Boris y Dimitri" que está perdida. ¿Podría ser un disco de La Mano Ajena?
Fernanda:
Es un disco de La Mano Ajena. Para nosotros Radio galena es el tercer disco del grupo. Hicimos un tema para cada capítulo además de la cortina musical, el "Rapatá". Lo de "Boris y Dimitri" está grabado pero no está editado.
Sáez: Para qué nos vamos a engañar: la serie tuvo cero impacto.
Fernanda: ¡Pero la música está buenísima!
 
–¿Alcanzaron a tocar en vivo esas canciones?
Sáez:
Hicimos algunos conciertos con música de "Boris y Dimitri" y para eso invitamos a (el actor) Gustavo Becerra, que hacía el papel de Boris. Y era divertido porque la gente quedaba loca. Lo veían entrar vestido de capitán y decían "¡el guatón de Boris y Dimitri…!". No podemos editarlo nosotros porque pertenece a la productora. La Mano Ajena hizo un contrato muy favorable y tenemos la autorización para usar tres temas de "Boris y Dimitri" a nuestra elección y sin pagar derechos. Es como música de culto para nosotros.
Fernanda: En muchos años más va a ser el secreto mejor guardado de La Mano Ajena.
Sáe
z: Además pudimos desdoblarnos. O sea tocar el "estilo Mano Ajena", pero además otras cosas. Temas Blondie, temas punk-rock, country. Todos compusimos, todos escribimos letras.

 
–Lo que no es habitual en el grupo.
Fernanda:
El principial compositor es Rodrigo Latorre. Él también ideó el concepto de Radio galena. Gabriel Moyla tiene un par de temas también. Yo escribí parte de "Wewo", escribí todos los discursos y además las décimas de este disco.





–¿Los próximos conciertos de lanzamiento tienen una puesta en escena especial?
Fernanda:
Estamos jugando con otro imaginario, algo muy distinto a lo que estamos acostumbrados. Estamos trabajando con diseñadores teatrales, iluminadores y vestuaristas para montar el disco y tener la posibilidad de tocar tantos temas, cada uno con su momento y con su atmósfera. Pero no lo vamos a hacer en el mismo orden.

–¿Entonces se va a perder la programación?
Sáez:
Dividimos el concierto en dos mundos. El de la radio y el del cabaret. Va a haber una parte de cámara, como las orquestas de los auditorios de radios antiguas, con todos sentados. La segunda parte ya es otra cosa. Pero no vamos a adelantar nada más por ahora. Sólo que va a haber un espectáculo visual de época además de la música.
Fernanda: Este disco es profundamente sensible y tiene un aterrizaje a lo humano, a lo sencillo, el papá, el abuelo, la muerte, el dolor y la fiesta. Son cosas súper cercanas a uno. La misma radio local antigua, que te acompaña y que en su publicidad tiene la vulcanización del barrio y no la multinacional. Entonces no tenemos planeado hacer el graaaan show gran de Radio galena.

–Ésta como su radio regalona.
Sáez:
Una vez nos dijeron que en el fondo nosotros inventamos una radio nuestra donde los únicos que suenan todo el día son La Mano Ajena. Somos el número uno de la parrilla en esta radio. 

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